ROPA DE INVIERNO CICLISMO
quípate para pedalear también cuando bajan los grados. Nuestra ropa de invierno para ciclismo combina tejidos térmicos que retienen el calor, protección frente al viento en las zonas expuestas y cortes que no limitan la pedalada, para que el frío no decida cuándo sales. Diseñada y fabricada en nuestro taller en España.
CATÁLOGO
CADA RUTA EXIGE COMODIDAD
CADA PEDALADA PIDE PROTECCIÓN
Cuando bajan los grados, la ropa decide si disfrutas la salida o vas pendiente del frío. En una equipación de invierno busca tres cosas: tejido térmico que retenga el calor sin ahogar la transpiración — abrigarse de más, sudar y enfriarse es el error clásico del invierno —, protección contra el viento y la llovizna en las zonas donde el aire golpea, y capacidad de regular: prendas que puedas abrir, quitarte o combinar según cambie la ruta. Así están pensadas nuestras prendas de invierno.
Ropa de invierno para ciclismo preparada para salir todo el año
El invierno no tiene por qué aparcar la bici. En esta categoría encontrarás maillots de entretiempo e invierno, chaquetas, chalecos, culottes largos y bragas de cuello: prendas térmicas, transpirables y con protección frente al viento, para seguir sumando kilómetros cuando bajan los grados.
El reto del invierno no es solo el frío: es el cambio. En una subida generas calor; en la bajada siguiente, en una parada o en un tramo expuesto al viento, lo pierdes de golpe. Por eso una buena equipación de invierno no consiste en abrigarse mucho, sino en mantener el equilibrio: retener el calor, dejar salir la humedad y poder regular sobre la marcha.
Qué llevar según el frío
En días frescos de entretiempo — otoño, primavera, mañanas que luego templan — un maillot de entretiempo con un chaleco cortavientos resuelve la salida: abriga lo justo y se regula fácil. Cuando llega el frío de verdad, la base es chaqueta de invierno, culotte largo y una camiseta interior técnica: la primera capa, la que mantiene la piel seca y el calor pegado al cuerpo.
Y no descuides las extremidades, que son las primeras en enfriarse: guantes largos, calcetines térmicos y cubrezapatillas — o punteras de invierno para los días menos duros — completan la equipación. Y la braga de cuello, siempre: no pesa, no ocupa y es la prenda que más se agradece en la primera bajada.
Así construimos nuestras prendas de invierno
El frío no ataca por igual en toda la prenda: golpea de frente. Por eso nuestras chaquetas concentran la protección donde el aire impacta — el pecho, el frente de las mangas y la parte alta de la espalda — con paneles que cortan el viento y repelen el agua, mientras el resto de la prenda mantiene la transpirabilidad para que el calor que generas al pedalear no se convierta en sudor frío. Toda la gama de invierno repele además la llovizna ligera: no son prendas para salir a llover, son prendas para que una nube no te arruine la ruta.
Un consejo más: en invierno la prenda vuelve húmeda, de sudor o de llovizna. Sécala al aire y lejos de radiadores — el calor directo castiga los tejidos elásticos. Tienes la guía completa en nuestra página de cuidado de prendas.
¿Alguna duda?
¿Qué debería priorizar al elegir esta prenda?
Lo más importante suele ser la comodidad, la transpiración, el tipo de ajuste y el uso real que le vas a dar en cada salida.
¿Cómo debo lavarlos para que duren más?
Lo recomendable es seguir las indicaciones de la etiqueta, evitar temperaturas muy altas y no utilizar productos agresivos que puedan afectar al tejido técnico.
¿Qué diferencia hay entre un modelo más ceñido y uno más relajado?
Los más ceñidos suelen ofrecer una sensación más aerodinámica y próxima al cuerpo, mientras que otros priorizan una percepción más cómoda y versátil.
¿Qué debería tener en cuenta antes de comprar?
Sobre todo el tipo de uso que le vas a dar, el clima en el que sueles entrenar, el ajuste que prefieres y si buscas una prenda más versátil o algo más específico.














